En estos días también he dibujado... un poco... Elegir una postura dificil como modelo y tener pocos tonos en la mano es un desafio que independientemente del resultado te dejan una sensación de cuota de esfuerzo cumplida. He leido, también un poco. He visto planetas y cúmulos abiertos a traves del telescopio y me he mojado los pies en el mar... también un poco. Eso tiene este lugar, que con un poco quedas inmensamente satisfecho.

Al llegar sin planearlo a un lugar sacado de un cuento de Miyazaki, con Maggy nos preguntábamos como se sentiría una persona que vive en en Quintay si fuera repentinamente puesta en medio de la vorágine de una ciudad como Santiago. Pensábamos si será lo mismo que piensa un habitante de un pais del primer mundo respecto a Chile. Como sea, Santiago es una gran urbe. Jamás está presente esa sensasión de soledad, de aislamiento, que algunos asusta y a otros atrae como un sueño por conquistar.

En un lugar de imensa belleza donde se respira la tristeza de miles de almas cetáceas que sucumbieron ante la necesidad industrial del ser humano.

Mi hermosa amiga, junto a la tumba donde nunca se sintió más vivo el poeta, sentimos que ninguna palabra fue necesaria y el silencio fue dulce.
Gracias amiga por compartir estos dias tranquilos y familiares conmigo. Gracias por esperar a Saturno en la noche y dejarme ver tu cara al descubrilo. Gracias por cruzarte en mi orbita.


